PENSION ALIMENTICIA

Abogados de Castellón especialistas en Derecho de familia.

                     ¿Cuándo se extingue la pensión de alimentos?

Existe total conformidad en el hecho de que, mientras los hijos sean menores de edad, la obligación de pagar la pensión alimenticia sigue vigente y en toda regla, pero ¿qué ocurre cuando los hijos alcanzan la mayoría de edad? ¿es necesario instar una demanda de modificación de medidas para extinguir la pension de alimentos? O por el contrario ¿opera automáticamente la extinción sin necesidad de obtener una resolucion judicial que la declare extinguida?

Fijada por resolución judicial un importe económico en concepto de Pensión de Alimentos a cargo del progenitor no custodio y en favor de sus hijos menores de edad tras una situación de quiebra familiar, conforme al artículo  93.1 del Código Civil: El Juez, en todo caso, determinará la contribución de cada progenitor para satisfacer los alimentos …”, ¿qué ocurre si dicha resolución judicial silencia el momento de la extinción de la pensión alimenticia? ¿hasta cuando hay que seguir pagando?

La respuesta a dicha cuestión, cuando no hay conformidad entre los progenitores, es que el obligado al pago -el alimentante-, si considera que su hijo, que ha alcanzado la mayoría de edad, es independiente económicamente, debe instar, qué duda cabe, un procedimiento de modificación de medidas solicitando la extinción de la pensión o, en su caso, una reducción de la misma conforme al artículo 91 in fine del Código Civil. En cuyo caso tendrá que demostrar cumplidamente en dicho proceso judicial, que el beneficiario de la pensión alimenticia -el alimentista- ha accedido al mercado laboral y tiene ingresos suficientes para vivir e incluso para ser independiente económicamente. Lo que denota, qué duda cabe, que el simple hecho de alcanzar la mayoría de edad no es motivo suficiente para declarar extinguida la pensión de alimentos, y que la misma, desde luego, no opera automáticamente.  Así lo recoge el propio artículo 93.2 del Código Civil: “Si convivieren en el domicilio familiar hijos mayores de edad o emancipados que carecieren de ingresos propios, el Juez, en la misma resolución, fijará los alimentos que sean debidos conforme a los artículos 142 y siguientes de este Código”. Lo que indudablemente ratifica la convicción de que la mayoría de edad no es un requisito esencial ni único a tener en cuenta para solicitar la extinción de la prestación, más teniendo en cuenta que los hijos en estas edades, lejos de ayudar a la economía familiar, son una carga para ella. En los mismos términos la SAP de Barcelona de fecha 23 de enero de 2020: “El hecho de que no trabaje no puede suponer de forma automática, por contar con 19 años, la reducción de la pensión alimenticia que se le impuso a su progenitor”. También la SAP de Córdoba de fecha 23 de enero de 2020: “El derecho a la pensión de alimentos de los hijos mayores de edad no se extingue por el solo hecho de cumplir los dieciocho años, sino que puede prolongarse esa situación en tanto los hijos carezcan de ingresos propios y convivan en el domicilio conyugal. Esta posibilidad viene expresamente amparada por el párrafo segundo del artículo 93 del Código Civil (EDL 1889/1).

El artículo 142.2 del Código Civil al que remite el artículo 93.2 del mismo texto legal refiere: “Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aún después, cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable.

Sin perjuicio de abordar seguidamente el significado de la frase: “por causa que no le sea imputable”, nos preguntamos ahora ¿qué requisitos son necesarios, en consecuencia, para obtener una resolución judicial -a falta de acuerdo- que declare extinguida la pensión de alimentos? Según Carmen María Lázaro Palau, en su libro “La Pensión Alimenticia de los Hijos” de la editoral Thomson Aranzadi: “Al tratarse de una obligación incondicional, como sucede con los menores de edad, para que el hijo mayor de edad o menor emancipado pueda beneficiarse de esta situación es preciso que reúna los siguientes requisitos: limitación de edad, convivencia en el domicilio familiar y carencia de recursos por causa no imputable”.

Lo que a sensu contrario significa que los hijos mayores de edad, para seguir siendo perceptores de la prestación de alimentos, deben seguir conviviendo con el progenitor custodio en el domicilio familiar y sobre todo, carecer de recursos económicos, dado que lo que se ha manifestado como verdaderamente  relevante para seguir teniendo derecho a la prestación es que el hijo siga teniendo dependencia económica de los padres, de tal manera que sin recursos no puede costearse una vivienda y tener vida independiente, dado que la verdadera autonomía económica es la que posibilita abandonar el domicilio familiar. Entonces, en el momento en el que el hijo mayor de edad acceda al mundo laboral, ¿se extinguirá automáticamente la pensión?¿todo acceso laboral es elemento suficiente para dejar de percibir la pensión de alimentos? ¿aunque sea un trabajo inestable (trabajo en prácticas, esporádicos, etc.? La respuesta a dichas cuestiones, evidentemente, vendrá dada por los propios tribunales de justicia, previo análisis de cada caso en concreto. Pero ya adelantamos que, en primer lugar, el acceso del alimentista al mundo laboral no provoca de por sí, la extinción de la pension alimenticia de manera automática, y en segundo lugar, que si el obligado al pago no quiere seguir pagando esa pensión a su hijo mayor de edad recién incorporado al mercado de trabajo, tendrá que acudir, como ya adelantamos con anterioridad, a un procedimiento de Modificación de Medidas vía artículo 91 del Código Civil in fine, “Estas medidas podrán ser modificadas cuando se alteren sustancialmente las circunstancias”, donde se analizará la situación económica del hijo, hasta el punto de considerar el Juez de Familia si dichos ingresos son suficientemente importantes para dar por extinguida la pensión. Lo que puede ocurrir y de hecho ocurre en muchas ocasiones, es que dicha pensión, ante unos ingresos no muy cualificados, se reduzca en su cuantía la pension.(SAP  Barcelona, sec. 12ª, S 31-05-2019, nº 372/2019, rec. 620/2018)

Distinto sería el caso si ambas partes, cumplida la mayoría de edad del hijo o un acceso al mundo laboral temporal, acordaran de mutuo acuerdo la extinción de la pensión y la llevaran a la práctica, mediante la suscripción de un documento firmado por ambos, pero este hecho sería independiente de que el mayor de edad no fuera independientemente económicamente, dado que en ese documento firmado las partes ya habrán resuelto las circunstancias económicas que rodean a su hijo. Pero, reiteramos, esta es la excepción.

Para finalizar este artículo, que por supuesto no recoge todos los supuestos que pueden llegar a plantearse, ¿a qué se refiere el articulo 142.2 del Código Civil al señalar: “y aún después, cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable? Sencillamente que el progenitor -alimentante- obligado al pago, debe seguir pagando la pensión alimenticia en favor de sus hijos mayores de edad, siempre que éstos tengan una actitud activa tanto respecto a su formación como a su disposición para acceder a un puesto de trabajo, o lo que es lo mismo, que no conviertan la percepción de la pensión de alimentos como acomodo a su situación convirtiéndoles en parásitos pasivos, y que se les vea verdaderamente involucrados en buscar un trabajo o en acabar o mejorar su formación. STS de fecha 14 de febrero de 2019: “Los alimentos a los hijos no se extinguen por la mayoría de edad, sino que la obligación se extiende hasta que estos alcanzan suficiencia económica, siempre y cuando la necesidad no haya sido creada por la conducta del propio hijo. Tambien sentencia que avala esta postura, SAP Barcelona, sec. 12ª, S 23-01-2020, nº 46/2020).

Lo que permite concluir que la mayoría de los tribunales de justicia, en sus resoluciones judiciales, no suelen establecer un límite temporal respecto de los hijos que se hallan en periodo de formación y con buen aprovechamiento escolar, de ahí que, reiteramos, habrá que analizar cada caso en concreto.

Como indiqué en mi anterior artículo sobre el impago de la pensión de alimentos, ésta admite numerosos supuestos, por lo que en sucesivos artículos seguiremos abordando otras cuestiones no menos importantes, como la referida a qué ocurre si tras una demanda de ejecución en reclamación de las pensiones alimenticias, resulta del todo imposible hacer realidad el crédito; en qué situación queda el alimentista si no puede percibir la pensión; si existen vías alternativas de cobro; modificación del quantum en caso de variación de las circunstancias económicas;  qué ocurre con la pensión ante las nuevas obligaciones económicas contraídas por el alimentante, etc.

Mª Teresa Esbrí Montolíu

Letrada 1468 ICACS